Ultrasonido Vascular Doppler

El ultrasonido vascular doppler permite el estudio de arterias y venas de diferentes regiones del cuerpo humano.  Debido a que las imágenes se captan en tiempo real,  es posible ver el flujo de sangre de muchos órganos y tejidos.  Para facilitar y diferenciar la visualización de las arterias y de las venas por medios computarizados, las primeras se ven de color rojo y las segundas de color azul.

UTILIDAD

La indicación principal del ultrasonido doppler es el estudio del calibre de las arterias y conocer si tienen estrechamientos también llamados estenosis debidas a depósitos o placas de colesterol, las que interfieren con el flujo normal de sangre.  Se utiliza con frecuencia para el estudio de las arterias periféricas de las piernas y también para las carótidas del cuello.  La obstrucción parcial o completa de estas últimas arterias puede causar la enfermedad tromboembólica cerebral.

El ultrasonido doppler ha sido utilizado para evaluar a los pacientes que son candidatos a tratamientos como  la dilatación arterial con catéter balón o que requieren la introducción de prótesis endovascular o cirugía derivativa (bypass).

El estudio de las venas también se puede realizar con este procedimiento, es muy útil para evaluar a los pacientes que sufren de varices y que pueden enviar émbolos a la vena cava que está situada en el abdomen y posteriormente al pulmón.

También se utiliza este tipo de ultrasonido para evaluar el flujo sanguíneo de órganos abdominales como el hígado, el bazo y los riñones y muchas veces ayuda a determinar si un tumor es benigno o maligno.

PREPARACIÓN

El ultrasonido doppler sólo requiere como preparación previa, ayuno en los pacientes a los que se estudian órganos abdominales.  Para la evaluación de las arterias periféricas no es necesaria ninguna preparación.

EQUIPO

El equipo consiste en un transductor y un monitor.  El transductor es un pequeño dispositivo de mano que parece un micrófono.  El radiólogo o ecografista pone un gel lubricante sobre el área que se examinará y presiona el aparato contra la piel, el transductor transfiere la imagen a la máquina de ultrasonido y de ahí a un monitor donde se visualiza.  El radiólogo o técnico mira esta pantalla durante el examen y captura imágenes representativas para guardarlas.  A veces el paciente también puede ver las imágenes.  El flujo de sangre produce un sonido que se puede escuchar con el ultrasonido doppler y también es posible que el paciente lo oiga.

El examen de ultrasonido se basa en los mismos principios del sonar usado por murciélagos, barcos y botes pesqueros con detectores de peces.  Un sonido controlado rebota contra los objetos y las ondas de su eco se usan para identificar la distancia del objeto, su tamaño, su forma y su consistencia interna (líquida, sólida o mixta).

El transductor funciona como amplificador para crear el sonido y como micrófono para grabarlo.  Cuando el transductor se coloca contra la piel, le dirige al cuerpo una corriente de ondas de sonido inaudible de alta frecuencia.  A medida que las ondas del eco rebotan en los líquidos y tejidos del cuerpo, el sensible micrófono del transductor registra pequeños cambios en el tono y la dirección del sonido.  La computadora inmediatamente mide y visualiza estas ondas y crea una imagen en tiempo real en el monitor.  Las imágenes en vivo del examen se pueden grabar en una videocinta o en disco y también se pueden tomar fotografías de una serie de imágenes.  El flujo de sangre cambia el tono del sonido, este efecto doppler se escucha o es detectado como color en la imagen o se visualiza gráficamente.

Este estudio dura aproximadamente 30 minutos, aunque algunos mas complicados pueden ser mas prolongados.

El radiólogo que es un médico especializado en el examen de ultrasonido y otros exámenes radiológicos, analiza las imágenes y elabora el informe con su diagnóstico.

 

 

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